Solace

Villorrio: inusual: AL NB; Límite de 100 pa; Bienes 1900 pa; Población 388; Aislada (humanos 91%, enanos 3%, semielfos 3%, goblins 2%, otros 1%)
Autoridades: Twombly Sauceda, NB humano plebeyo 5 (alcalde de Solace); Retark, LN humano guerrero 5 (alguacil de Solace).
Figuras importantes: Otik Sandath, LG human plebeyo 5 (antiguo dueño de la posada del Último Hogar; Tika Waylan, NB humana pícara 4/guerrero 5 (Heroína de la Lanza y dueña del Último Hogar); Caramon Majere , LB humano guerrero 14 (Héroe de la Lanza y dueño del Último Hogar).
Gobierno: República
Religión: Cualquiera.
Comercio: lana, cerveza, artesanía
Alineamiento: LB, NB, CB, N

La villa de Solace, quizá la más única de todo el continente de Ansalon, está situada en un cruce de caminos importante en el corazón de Abanasinia. En ella confluyen las rutas comerciales de la ciudad señorial de Haven, el reino élfico de Qualinesti y las llanuras de las tribus nómadas. El puesto comercial atrae a un flujo constante de visitantes, que simplemente se detienen para descansar y comer, o para disfrutar de las frías aguas del lago Crystalmir, cuya orilla se encuentra a menos de una orilla hacia el oeste.

Un rasgo único de Solace es su situación en la parte superior de los árboles. Con algunas excepciones, todos los negocios y viviendas de Solace están construidos entre las ramas de poderosos árboles vallenwood, que sólo se encuentran en el valle que rodea el lago Crystalmir. Muchos de los árboles están conectados por puentes y permiten que los residentes crucen la villa sin poner pie en el suelo. Algunos habitantes están tan acostumbrados a los puentes que tienen problemas para orientarse cuando están en el suelo.

HISTORIA

La gente de Solace se encaramó a las ramas de los vallenwoods durante la época caótica que siguió al Cataclismo, razonando que una casa sería mucho más defendible que uno en el suelo. Esto probó ser cierto durante centenares de años, hasta el regreso de los dragones durante la Guerra de la Lanza. La villa fue atacada por dragones y las tropas de Lord Verminaard. Muchos de los bellos vallenwwods quedaron destruidos por el fuego, causando muchas muertes y pérdidas de hogares y negocios.

Los habitantes de Solace que sobrevivieron y que no fueron esclavizados huyeron a cuevas cercanas para buscar refugio o se instalaron en cobertizos en la base de los árboles todavía humeantes. La plaza de la villa quedó ennegrecida por el fuego y pasó a usarse como lugar para exhibir los cuerpos humeantes de los rebeldes, a modo de aviso para los disidentes. La herrería, abandonada cuando Theros Ironfeld viajó a Ergoth del Sur, quedó desierta.

Después de la Guerra de la Lanza, la paz regresó a Solace. Unas pocas estructuras permanecieron en el suelo, pero la mayoría se irguieron otra vez entre las ramas de los poderosos vallenwood. Si bien algunas heridas han tardado en cicatrizar, en general el asentamiento se ha recuperado bien de la amarga experiencia.

VIDA Y SOCIEDAD

Solace es una pequeña villa en una encrucijada de rutas comerciales menores en la región de Abanasinia. Su gente es robusta, cordial y digna de confianza que generalmente se muestra abierta y educada ante los extraños. Los habitantes de Solace viven en relativa paz en las ramas sombreadas de los gigantescos vallenwoods.

Solace está gobernada por un alcalde y un concejo de la villa. El alcalde actual es Twombly Sauceda, que ocupaba ese mismo puesto hasta que la llegada de los Buscadores convirtió el sistema democrático de antaño en una teocracia. Con la retirada de los Ejércitos de los Dragones, los ciudadanos lo restituyeron en el cargo, que ha mantenido hasta ahora. Es un hombre ya entrado en años que piensa en jubilarse y disfruta de su tiempo libre contando historias a los niños en la posada del Último Hogar.

Además, dispone de una milicia ciudadana liderada por un alguacil en jefe elegido. Como prueba de su cargo, lleva un medallón de bronce octogonal del tamaño de la palma de la mano. En el medallón, que está sujeto por una banda verde y dorada, hay grabado un vallenwood con las palabras Proteger la Paz y Promover la Prosperidad. El alguacil es ahora un hombre llamado Retark, quien antaño sirvió dentro de la guardia de los Buscadores.

RASGOS PRINCIPALES

Los árboles vallenwood no crecen en ningún otro lugar de Krynn más que en el valle que rodea el lago Crystalmir. Estos árboles crecen hasta 200 o 300′ de altura y sus hojas miden al menos 1′ de ancho, con nervadura reticulada, cinco lóbulos desiguales que recuerdan a una mano y flores primaverales blancas y amarillas. Las hojas crecen en racimos de 20 o 30 y son de color verde amarillento en primavera y maduran hasta el verde azulado a mediados de verano. Los colores del otoño son el dorado, el escarlata, el naranja y una combinación de los tres. Las hojas tienen una cualidad transparente que las hace brillar al sol y permite que la luz atraviese las copas hasta las casas arbóreas.
Las ramas de los árboles son enormes, resistentes y anchas, permitiendo soportar con facilidad una gran cantidad de peso. La corteza es resistente a la mayoría de tipos de fuego (aunque no al de los dragones). Cortar, aunque sea una ramita requiere el uso de un hacha bien afilada y una buena cantidad de fuerza.

Las casas y los negocios están conectados por una serie de cuerdas suspendidas y puentes cimbreantes. Estos puentes sólo son accesibles desde unas cuantas escaleras que suben a los árboles y que pueden destruirse rápidamente en caso que la villa sea atacada.

LUGARES IMPORTANTES

1. La posada del Último hogar. Esta posada, el edificio más grande de Solace, está a unos 40′ del suelo y se puede acceder a ella por una escalera que gira alrededor del tronco de vallenwwod en la que está construida. Puede verse claramente desde el camino principal y tiene dos pisos; la sala común y la cocina en la planta baja y los dormitorios encima. Se trata de un lugar muy agradable, con techos de gablete y ventanas de cristal teñido. Los establos están bajo la posada para mayor comodidad de los huéspedes. El lugar es famoso por su magnífica cerveza oscura y las célebres patatas picantes de Otik, amén de ser el lugar de reunión de los Héroes de la Lanza.

La historia de la posada corre en paralelo con la de Solace. En los albores de la Era de la Desesperación, las frecuentes incursiones de bandidos obligaron a los habitantes de Solace a construir sus hogares en los árboles. Krale el Fuerte decidió aplicar el mismo principio a una posada: mediante un cabrestante levantó una enorme piedra a cuarenta pies del suelo y sobre ella construyó el edificio, asegurándolo en las poderosas ramas del vallendoow. Cuando terminó, bautizó el establecimiento como El Último Hogar porque consideraba que los árboles eran los “últimos hogares” posibles para las atribuladas gentes de Solace.

A lo largo de los siguientes siglos, la posada fue pasando de mano en mano. Cuando Otik Sandath llegó a Solace, la encontró en un estado de conservación lamentable y con un servicio pésimo. Viendo una buena oportunidad para el negocio, se la compró al dueño por “medio penique kender”, como reza el dicho, y empleó varios meses en llevar a cabo las reparaciones. Cuando la abrió al público, era un sitio completamente distinto, y no tardó en ganarse una excelente reputación entre vecinos y viajeros.

La posada del Último Hogar sobrevivió a la Guerra de la Lanza, aunque su cocina quedó destruida por el fuego. Los dragones bajaron cuidadosamente lo que quedaba del edificio al suelo y el negocio siguió, principalmente sirviendo a las tropas enemigas. Aunque el vallenwood fue destruido en el conflicto, Otik plantó un retoño allí donde se había levantado el imponente árbol durante centurias. Aseguran los rumores que un mago vestido de gris fue visto varias veces hablando con el brote, y que poco después el árbol empezó a crecer a una velocidad extraordinaria.

En 353 DC, un cansado Otik se retiró y cedió la gestión de la posada a su hija adoptiva, Tika Waylan Majere. Continuó como dueño de la misma hasta 358 DC, momento en que Tika y su esposo Caramon habían reunido suficiente dinero para comprársela. Poco después, la pareja se embarcó en la reconstrucción del establecimiento en lo alto del nuevo vallenwood, que por aquel entonces ya tenía un tamaño comparable a su antecesor. En 363 DC se inauguró la posada, otra vez en las alturas, tras una ceremonia a la que acudieron algunas de las figuras más importantes de Ansalon.

En la actualidad, Caramon y Tika trabajan en la posada ayudados por la cocinera, Dezra, y el enano gully llamado Raf. Es habitual ver al envejecido Otik sentado en un rincón, disfrutando de la bebida y la compañía, mientras cuenta por enésima vez alguna historia del pasado.

2. Plaza de la villa. Este lugar es más una zona vacía situada entre la intersección de varios caminos que una auténtica plaza y sirve de lugar de reunión para los habitantes de Solace. Aquí montan sus tenderetes o aparcan sus carromatos los mercaderes itinerantes, actúan los grupos errantes de comediantes y tanto niños como adultos juegan a deportes como la pelota goblin y el kender fuera. El festival de Fiesta Naciente y otras fiestas también se celebran aquí.

3. Herrería de Theros Ironfeld. La herrería, situada justo al exterior de la plaza de la villa, es uno de los pocos edificios situados a nivel del suelo. Sus grandes fuelles rugen mientras el fuego de la forja arden con fuerza y el sonido de tañidos y martilleo puede oírse por todo Solace. La tienda está construida con piedra para evitar los incendios. Su antiguo propietario, Theros Ironfeld, es el portador del Brazo de Plata y fue el encargado de forjar las dragonlance que posibilitaron la victoria de las fuerzas de la Piedra Blanca. Ahora se halla en Ergoth del Sur, pero el establecimiento mantiene su nombre en honor de tan ilustre figura.

4. El Abrevadero. Es una casa de bebidas de mala reputación que atiende a aquellos que tienen negocios turbios que resolver, lo que prefieren no mostrarse en público, o aquellos adictos a la potente bebida conocida como aguardiente enano. El Abrevadero está construido en el suelo (¡Nadie que haya bebido aguardiente enano debería subir a los árboles!). Su letrero tiene el dibujo de un cerdo revolcándose entre la basura. La propia taberna tiene forma de “V” y es un edificio gris acunado entre los troncos de dos grandes vallenwoods. Los visitantes pueden llegar al Abrevadero sin entrar en el propio Solace. Se dice que en el Abrevadero “las camareras son sordas, el tabernero mudo y todos ciegos”, para proporcionar seguridad a sus clientes.

El Abrevadero fue destruido por el fuego de los dragones rojos, pero una compañía de ingenieros draconiana con gusto por el aguardiente enano se ofreció voluntaria para reconstruirlo. No ha sido la única vez que ha ocurrido eso; sucesivas versiones del establecimiento original se han quemado y vuelto a edificar de nuevo. Entre sus principales mecenas se encuentran los enanos de las colinas, pues es uno de los pocos lugares de Abanasinia que ofrece aguardiente enano en condiciones.

6. Plaza de la Villa. Directamente al norte de la herrería se encuentra la Plaza de la Villa. Durante la época de comercio, los mercaderes y vendedores itinerantes montan su tienda aquí. También es el sitio escogido para instalar los puestos de la feria que son tradicionales de varias festividades, entre ellas el Albor Primaveral. A finales de otoño y durante el invierno nevado se convierte en el lugar que los niños prefieren para ir a jugar por la tarde.

7. Tienda General. Situada a sólo 600′ al sur de la Posada del Último Hogar, esta tienda está regentada por Stephen de Haweton (plebeyo 2), un hombre de pelo negro que pasa mucho tiempo leyendo. Estará encantado en aplicar descuentos o canjear alguna de sus mercancías por un libro interesante o un buen relato.

8. Casa Grande. Aquí es donde se reúne el concejo de la villa, incluido el alcalde, para tomar decisiones sobre los pequeños asuntos que requieren su atención. Los ciudadanos pueden dirigirse al funcionario municipal, que toma nota de sus problemas y, en caso de ser necesario, les da cita con el alcalde.

9. Oficina de la guardia. La guardia de Solace es esencialmente una milicia ciudadana dirigida por un alguacil cuya principal ocupación consiste en resolver pequeños altercados y detener a los kenders. La prisión, adosada al edificio, contiene principalmente rateros de poca monta y, por supuesto, kenders.

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