Haven

Haven

Ciudad grande: inusual; AL LN; Límite de 40.000 pa; Bienes 29.778.000 pa; Población 12.864; Mixta (humanos 86%, kender 7%, enanos 4%, elfos 3%)
Autoridades: Gerin Serrund (alcalde).
Personajes importantes: Locar, NB (clérigo de Paladine).
Gobierno: República.
Religión: Cualquiera. Antes, la idolatría estaba mucho más extendida entre los bárbaros de las llanuras, pero desde que Goldmoon trajo la palabra de los Dioses Verdaderos, la mayoría ha abandonado las viejas costumbres.
Comercio: grano, vino, armas y armaduras de acero
Alineamiento: LB, LN, NB, N LM, NM

Haven, la mayor ciudad de Abanasinia, es una comunidad granjera situada entre Solace y Gateway. Sus habitantes la consideran la ciudad más señorial de Abanasinia y creen, ingenuamente, que rivaliza con la gran ciudad señorial de Palanthas. Aún así, debido a su situación central, Haven es un eje de actividad importante en Abanasinia. Sus fértiles tierras de cultivo producen muchas cosechas que ayudan a mantener a la gente del lugar. Incluso los elfos qualinesti, ahora que han reanudado el comercio con el exterior, compran la uva de los viñedos de Haven, fabricando un vino famoso por todo Ansalon.

HISTORIA

En los años anteriores a la Guerra de la Lanza, un grupo de hombres conocidos como los Buscadores convirtieron Haven en la sede de su religión. Con el tiempo, su poder llegó a ser tal que usurparon el poder político al alcalde y lo sustituyeron por el Consejo de Sumos Buscadores. Utilizaron como sede el Viejo Fuerte que preside la ciudad desde lo alto de una colina y formaron su propia milicia, la Guardia Sagrada. En un principio llegaron a un acuerdo con el Señor de los Dragones Verminaard para que respetara su liderazgo a cambio de mostrarse colaborativos, pero resultó ser un engaño. Hacia finales del 351 DC, la cúpula dirigente de la teocracia fue aprisionada en Pax-Tharkas mientras la orgullosa urbe quedaba sometida al mandato del Ejército de los Dragones. Sin embargo, la muerte de Verminaard y el posterior repliegue del Ala Roja hizo que su tiranía fuera breve.

La amarga lección aprendida a fuerza de sangre y hierro hizo comprender a los ciudadanos de Haven la magnitud de su error. Aunque son muchos los que han adoptado las enseñanzas de los Verdaderos Dioses, todavía hay quien ve con recelo las nuevas creencias, recordando las equivocaciones del pasado. En cualquier caso, saben que las decisiones políticas deben estar en sus manos y han recuperado el sistema de elección democrática que ha restituido a su antiguo alcalde, Gerin Serrund. Un Concilio formado por influyentes ciudadanos de clase alta le asesora en sus decisiones y se hace cargo de áreas específicas.

VIDA Y SOCIEDAD

La ciudad de Haven se construyó sobre las ruinas de una ciudad élfica que cayó durante el Cataclismo. La reconstrucción corrió a cargo de varias familias ayudadas por los elfos, aunque esa parte de la historia a menudo se olvida. Los fundadores originales se aseguraron de establecerse como los verdaderos gobernantes de la villa y basaron la elección de los cargos y los privilegios con relación a sus familias. Gerin Serrund, el alcalde de Haven, puede trazar su linaje hasta el antepasado que levantó el primer edificio de piedra en la esquina de la plaza de la villa.

Un par de décadas antes de la Guerra de la Lanza las calles no tenían nombres oficiales, pero un trotamundos venido de Palanthas mencionó que en la urbe solámnica no sólo era habitual poner nombres a las calles, sino que instalaban postes con los nombres escritos en beneficio de los viajeros confusos. Fue entonces cuando el corregidor de Haven dictaminó que había que adoptar cuanto antes esa costumbre y se empezaron a colocar señales por doquier, usando para ello nombres lógicos relacionados con los negocios que funcionaban en cada calle. Así, nacieron la calle del Mercado, la calle del Molino o la calle de los Cuchilleros. Otros nombres tenían que ver con la naturaleza de la propia vía, tales como calle Retorcida o Tres Ramales, mientras que otras llevaban el epónimo de la familia que vivía en ellas, como la calle Wrackham.

Haven ha estado siempre protegida de la influencia del exterior y su gente es muy conservadora. Dan la bienvenida al comercio exterior, pero los forasteros no son bienvenidos a mezclarse en sus asuntos. Cada otoño se celebra en Haven el Festival de la Cosecha, posiblemente el día más señalado en el calendario para sus habitantes. El Festival de la Cosecha no es sólo una celebración de otro excelente año en los campos, sino también un tributo a la propia ciudad por su prosperidad agraria. Por estas fechas vienen granjeros de toda Abanasinia a exponer sus productos en una feria que se organiza en las afueras, mientras otros viajeros acuden sólo para disfrutar del ambiente festivo.

RASGOS PRINCIPALES

Aunque Haven es geográficamente amplia, su población ha sido más bien baja en el pasado, sin pasar de las 5.000 personas. Sin embargo, con la llegada de refugiados durante la Guerra de la Lanza en busca de seguridad, la población creció hasta llegar a más de 15.000 habitantes. Algunos retornaron a su lugar de origen al finalizar la contienda, pero otros muchos se quedaron, ya fuera porque habían empezado una nueva vida en Haven o porque su antiguo hogar ya no existía. Con una explosión tan enorme, los ladrones y otra gente de profesión dudosa frecuentan las calles y el alcalde se ha visto a reforzar los efectivos de la milicia.

La ciudad está rodeada por una muralla baja de mármol, que originariamente se construyó para evitar la entrada de animales salvajes. Seis altas torres de mármol se levantan a intervalos regulares a lo largo de la muralla. En las puertas de la ciudad, que se dejan abiertas durante el día, dando la bienvenida a los viajeros de otras tierras, hay una garita de vigilancia. La villa contiene un molino, mercados callejeros y una herrería. Por encima del resto de edificaciones se alza una antigua fortaleza, llamada apropiadamente el Viejo Fuerte, que hace las veces de cuartel de la milicia.

LUGARES IMPORTANTES

1. La Vieja Torre: Encaramada a lo alto de una colina que preside la ciudad, este alcázar fue construido en granito por los enanos de Thorbardin largo tiempo atrás, cuando la ciudad era víctima de frecuentes ataques de piratas. Gracias a su situación privilegiada, es el edificio que utiliza la guardia local para mantener una atenta vigilancia, además de para entrenar a los nuevos reclutas.

2. El Gran Mercado: En el mismo centro de Haven, frente a la colina donde se alza la Vieja Torre, hay una plaza cuadrada donde se instalan diariamente puestos de vendedores. El bullicioso mercado inunda los sentidos con el ruido de los vendedores, los brillantes colores de la cerámica y una multitud de fragancias proveniente de la comida en exposición. Aquí se congregan granjeros de la zona que venden sus productos frescos, así como mercaderes que comercian con vituallas traídas de lugares lejanos.

3. Calle del Mercado: Esta vía atraviesa el centro de Haven de este a o oeste. La calle de los Tres Ramales, la Calle de los Cuchilleros, la calle de los Herboristas y el camino de los Hosteleros intersecan en algún punto de la calle del Mercado. Algunos de los principales comercios están situados a lo largo de su extensión, como la Posada de la Mano Alta o el Horno Blackrock. Dado que corta a través de la urbe, los viajeros pueden entrar por el este o el oeste y llegar directamente al Gran Mercado que domina el centro.

4. Muelles del río: El río Haven es un afluente del caudaloso río de la Rabia Blanca, que desemboca en el Nuevo Mar. Los embarcaderos permiten a la ciudad una comunicación directa con tierras de ultramar, haciendo posible así la llegada de todo tipo de bienes exóticos, al mismo tiempo que los mercaderes pueden partir hacia tierras ignotas con los productos locales. La flota de mercaderes es uno de los orgullos de Haven y, posiblemente, su mayor activo en términos geopolíticos.

5. Distrito Señorial: En el noroeste de la ciudad, cerca del río, se levanta una colina de suave pendiente en la que se han edificado varias mansiones de aspecto lujoso. El distrito está separado del resto de la urbe por una valla que sólo tiene tres entradas, entre ellas la Avenida Wrackham y el Paseo del Río. Los que viven aquí son fundamentalmente mercaderes de gran poder adquisitivo, entre los cuales se hallan las familias fundadoras de Haven. El Salón de la Rosa, en el extremo sur del distrito, es una de las mansiones más emblemáticas del lugar, conocida sobre todo por los rosales que adornan la pendiente que conduce hacia ella.

6. Túneles Subterráneos: Decenas de túneles atraviesan el subsuelo de Haven, aunque son relativamente pocos los que conocen su existencia. Datan de los años posteriores al Cataclismo, cuando los piratas asaltaban con frecuencia la ciudad y era necesario esconderse bajo tierra. En general son conductos estrechos y sencillos, sostenidos por vigas de madera, aunque se rumorea que en algún lugar hay unas catacumbas de piedra mucho más antiguas. Cuando llueve, la tierra que cubre el suelo se convierte en un charco de fango y gotea agua del techo; cerca del río llegan a producirse incluso inundaciones. Algunos de los túneles han quedado cegados por derrumbes, algo habitual en los días de tormenta, pero otros siguen en uso.

La red de pasadizos comunica con el exterior de la ciudad, llegando hasta el río por el norte y la llanura por el sur. Los accesos son secretos y están bien camuflados, ya sea entre la vegetación o con alguna discreta trampilla (las familias de mercaderes, que llevan tiempo asentadas aquí, los usan como rutas de escape). A lo largo de su extensión se pueden encontrar escondrijos donde quien sepa donde buscar encontrará el material necesario para encender fuego. Vagar en la oscuridad por este laberinto no conduce a ninguna parte, y no son pocos los que han muerto por inanición al perderse..

7. La Posada de la Hiedra: Este establecimiento es famoso, como su nombre indica, por tener la fachada completamente cubierta por enredadera. Está situado en la sección sureste de Haven, una parte bastante decente de la ciudad. El edificio, construido en piedra encalada, tiene una segunda planta en la parte trasera que se ensancha a medida que hace pendiente hacia delante. Como otras posadas, además de alquilar habitaciones, tiene una sala común, una cocina y un bar. Además, ofrece un servicio de establo para que los clientes puedan dejar su caballo a cargo del mozo de cuadras. En la puerta hay un rótulo pintado en verde y blanco que señala el lugar como “La Hiedra”.

8. La Taberna de la Mano Alta: La Taberna de la Mano Alta ocupa el mismo sitio en la Calle del Mercado que la vieja posada con el mismo nombre. Cuando Haven fue invadida durante la Guerra de la Lanza en 351 AC, un dragón rojo quemó la posada hasta los cimientos y una taberna fue construida en su lugar.

9. Calle de los Herbolarios: La calle de los Herbolarios es fácil de encontrar, y más con la nariz que con los ojos. El aroma a romero, a espliego, a salvia, a canela, flota en el aire ofreciendo un agradable contraste con el penetrante olor a estiércol de caballo que hay en otras calles. Los puestos y tiendas de la calle de los Herbolarios saltan a la vista por los ramos de plantas secas colgadas boca abajo al sol. Cestos de semillas y hojas secas aparecen colocados primorosamente a lo largo de la vía para atraer a los transeúntes y animarlos a comprar.

10. Tienda de productos de magia: Al final de la calle de los Herbolarios, en el lado norte, se encuentra la tienda de productos de magia, medio escondida entre unos robles. Está un poco alejada de los demás comercios y cuesta de ver desde el camino, ya que los árboles la rodean y la separa del empedrado un gran jardín cercado por una tapia. La tienda está en la planta baja, mientras que en la planta alta se halla la vivienda del propietario.

La regenta Lemuel (NB humano Mag3), el hijo de un notable archimago que, pese a los intentos de su padre para que prosperara como mago, nunca demostró grandes cualidades en el Arte. Provee a los compradores con material básico para el lanzamiento de conjuros, así como alguno de los elementos restantes de la colección de su padre. Su pasión son las hierbas: cultiva una inmensa variedad de ellas y puede enumerar con facilidad sus usos y virtudes. De hecho, relata con orgullo que a menudo recibe la visita de elfos qualinesti, en busca de varias especies de plantas que no han sabido cultivar a pesar de su maña con lo vegetal.

Los magos de la Alta Hechicería no suelen acudir al establecimiento, puesto que obtienen cuanto necesitan de la Torre de Wayreth, pero es adecuada para iniciados o algún Túnica que necesite abastecerse con urgencia.

11. Recinto ferial: Situada a unos dos kilómetros de la ciudad, fuera de las murallas, hay una explanada donde cada otoño se instala la feria para el Festival de la Cosecha. Por la mañana es un lugar bullicioso y lleno de actividad, donde gente venida de toda Abanasinia pone a la venta sus productos. De noche, con las tiendas cerradas, decenas de fogatas señalan el campamento de los vendedores con su luz cálida e invitadora. En la señalada fecha se reúnen más de cincuenta vendedores, además de varios establecimientos de esparcimiento: cervecerías, puestos de comida, osos bailarines, juegos de azar, funámbulos, malabaristas y juglares… Algunos de los puestos son permanentes, construidos por los comerciantes que asisten a la feria con regularidad, y bloqueados con tablas claveteadas el resto del año.

12. El río de la Rabia Blanca: este río proporciona agua a la gente de Haven. Está alimentado por varios afluentes menores y se inunda al menos una vez al año, manteniendo las tierras de los alrededores fértiles y capaces de producir cosechas abundantes. El arroyo de Solace, alimentado por el lago Crystalmir, desemboca en el Rabia Blanca, igual que el río Agua Oscura y el arroyo Elfo. El río de la Rabia Blanca también fluye hasta más allá de la frontera de Qualinesti, pero los elfos destruyeron todos los puentes que llevaban a su tierra hace mucho tiempo, cuando decidieron aislarse de los problemas de las razas menores.

13. Camino Nuevo de Haven: este camino, antiguamente muy transitado, conecta Haven, Solace y Gateway. En épocas anteriores, los mercaderes, granjeros y comerciantes atestaban esta ruta. Actualmente apenas está frecuentada y sus pocos viajeros van deprisa y muestran cautela ante cualquiera a quien se encuentran.

14. Bosque Oscuro: este misterioso lugar mágico linda con Qualinesti y separa Haven de Solace. Las leyendas dicen que cualquiera que entre en este lugar no saldrá nunca. El Camino Nuevo de Haven serpentea alrededor del contorno de este bosque encantado.

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